jueves, 14 de abril de 2011

Mi barrio

Vivir en una frontera es vivir en dos mundos. Un mundo a y un mundo b. Esos mundos pueden ser parecidos pero nunca son identicos. Vivir entre Belgrano y Villa Ortuzar es como vivir entre Argentina y Uruguay. Iguales en la frontera distintos en el interior.

Miro la frontera y veo dos carriles: uno de gente que va y otro de gente que viene recorriendo la división por el camino de los Incas. Veo desde la esquina el bar donde dos hombres toman whisky. Ese bar, que de noche es más que un bar ,es un club, un club de la malta, un bar donde los antiguos se reúnen a recordar, a conmemorar. Ese lugar donde no existe el pasado ni el futuro solo existen las historias, que empiezan con un “te acordás cuando”.

3 comentarios:

  1. Juan, cuidá más los errores de ortografía.

    ResponderEliminar
  2. Nunca viví en la frontera. Digamos que vivir entre la frontera de Argentina y Uruguay es un poquitito dificil. Ayayayay, ese bar...
    Puntos supensivos, puntos suspensivos...

    ResponderEliminar