Este es un espacio del taller de escritura de alumnos y alumnas del Colegio Pestalozzi. Publicamos aquí nuestros textos; textos entre el periodismo y la literatura.
jueves, 14 de abril de 2011
La frontera
Ambos barrios, según un estudio del gobierno porteño, tienen mayoría de mujeres. Belgrano tiene unas plazas muy interesantes y unos restaurantes no muy conspicuos. En cuanto a Núñez, es bastante similar. No hay restaurantes interesantes o lugares distinguidos. Lo único que le da algo notorio al barrio es la cancha de river. Barbarie absoluta. Belgrano y Núñez, 2 barrios negros y unidos por la desesperanza arquitectónica y la marginación. Sopla el viento de lo feo y antiestético. Predomina el monopolio de la antítesis de la belleza. Suelo mojado, perros que ladran y el sol apagado, en el rincón fetiche de la amargura. En el barrio coexisten la hegemonía femenina y la entropía varonil. Poca esperanza le queda a este barrio adefesio y axiológicamente muerto.
Oliver Cromwell
Mi barrio a dos voces
Mi ciudadela.
Aguafuerte belgraniense
Voz narrativa:
El barrio Belgrano, uno de los barrios más populares de la capital, es donde yo vivo, es donde voy al colegio. Es uno de los barrios más concurridos de la ciudad, con mucho tránsito: colectivos, taxis y autos particulares. Dos líneas de tren pasan por allá al igual que muchos negocios, y sobre todo muchas personas. Es tal la cantidad de gente que allí habita, que el lugar para estacionar en la calle, si es que se encuentra, es sagrado. Silencio, hay verdaderamente poco, cuando hay un partido de futbol, uno se entera aunque no lo esté mirando. Al salir a la calle, casas ya quedan pocas, pero edificios no escasean, por lo general de más de 14 pisos. Basura esparcida por la calle no falta, pero semáforos sí. Avenidas, hay muchas: Cabildo, Juramento, Cramer, Libertador y las calles angostas son incontables. Puestos de diarios y florerías hay suficientes. Árboles nos sobran, aunque para cortar no sean.
Voz poética:
En Belgrano vivo y voy al colegio yo. Barrio concurrido. Mucho tránsito: colectivos, taxis y autos particulares. Dos líneas de tren por allí. Muchos negocios. Muchas personas. Lugar para estacionar, sagrado. Poco silencio. Cuando hay partido de futbol, todos se enteran. Casas, pocas; edificios, muchos de más de 14 pisos. Basura por las veredas. Semáforos hacen falta. Cabildo, Juramento, Cramer, Libertador, avenidas. Calles angostas. Puestos de diarios y florerías. Árboles sobran, pero no para derrumbarlos.
La Casa Del Ángel
Mi barrio
Vivir en una frontera es vivir en dos mundos. Un mundo a y un mundo b. Esos mundos pueden ser parecidos pero nunca son identicos. Vivir entre Belgrano y Villa Ortuzar es como vivir entre Argentina y Uruguay. Iguales en la frontera distintos en el interior.
Miro la frontera y veo dos carriles: uno de gente que va y otro de gente que viene recorriendo la división por el camino de los Incas. Veo desde la esquina el bar donde dos hombres toman whisky. Ese bar, que de noche es más que un bar ,es un club, un club de la malta, un bar donde los antiguos se reúnen a recordar, a conmemorar. Ese lugar donde no existe el pasado ni el futuro solo existen las historias, que empiezan con un “te acordás cuando”.
Nuestro taller
¿Importa verdaderamente? En definitiva, quien escribe es siempre un escritor.
En la historia de nuestro país contamos con ejemplos realmente notables: Roberto Arlt, Rodolfo Walsh, alguna vez Jorge Luis Borges, Juan Gelman y tantos otros, entre ellos, un grupo de nuevos periodistas que miran la realidad, la cuentan y a partir de ella crean ficciones, nuevos mundos posibles, transformados, renovados, ampliados.
La propuesta de este taller es la de trabajar en este terreno donde los límites entre una y otra tarea se llaman “narración”: narración de lo que pasa, narración de lo que inventamos. La propuesta es leer, leer narraciones periodísticas y literarias creadas por periodistas-escritores y escritores-periodistas. La propuesta es escribir. Y reconocer el puente que va del periodismo a la literatura y viceversa: la innegable influencia de la literatura en la construcción de determinados discursos periodísticos y la creación de grandes obras literarias determinada por el periodismo.